- No sé...
Era viernes en la noche y Claudia y Pancha estaban ahí conmigo. Éramos siete en esa casa, pero esa noche el resto seguía en la montaña trabajando.
- Yo sí quiero ir a Albany, dale, no es tan díficil. Solo dile que nos lleve el domingo después del trabajo,
- Ya... ¿y si no contesta?
- ¡Le dejas un mensaje!
- Ya... tuuuuu tuuuuu tuuuuu... you've reached... - cubrí el teléfono con mi mano - Te dije que no iba a contestar... beep... Ah... sí... hola... eh... estaba pensando en lo que me dijiste en otro día acerca de que podías llevarnos a Albany... eh... ¿qué te parece el domingo después del trabajo?... eh... ya... me avisas... ¡chau!
***
- ¡Clau! Creo que no ha recibido mi mensaje porque no me dijo nada.
- Pregúntale.
- No...
- ¡Anda!
Me acerqué hacia donde él estaba trabajando y conversaba con una chica. Me puse muy nerviosa, pero traté de disimular.
- ¡Hola! Eh... te llamé anoche, no sé si recibiste mi mensaje
- Mmm... no, no recibí nada. ¿Qué pasa?
- Esperaba que pudieras llevarnos a Albany mañana en la tarde...
- Sí, claro
- Genial. ¿Después del trabajo?
- Perfecto.
Lo miré por última vez, respiré e hice un saltito/balanceo de nerviosismo antes de irme.
Meses después, me dirría que la chica con la que conversaba le dijo que parecía que me gustaba porque estuve "moviendo las pestañas durante toda la conversación"...
- Genial. ¿Después del trabajo?
- Perfecto.
Lo miré por última vez, respiré e hice un saltito/balanceo de nerviosismo antes de irme.
Meses después, me dirría que la chica con la que conversaba le dijo que parecía que me gustaba porque estuve "moviendo las pestañas durante toda la conversación"...
***
-Tenemos que recoger a Claudia de la casa.
-Sí, vamos.
Había llevado ropa regular para cambiarme. Creo que era la primera vez que me veía sin esa casacota y los pantalones de nieve.
-Hoy es el cumpleaños de mi roommate así que no creo que puedan conocerlo. Debe haber salido con su novia. - me contó mientras íbamos hacia su carro.
-¿Y tu novia?- le dije sin dudar, aunque me arrepentí al instante así que traté de arreglarla- Parece que aquí todos tienen novia.
-No hay novia. ¿Y tu novio?
-Tampoco hay novio.
Subimos a su carro y fuimos a la casa. Mientras esperábamos a Claudia le mostré la casa. Lo llevé al sótano donde teníamos un cuarto de juegos con una mesa de billar y dardos. Estábamos solos y me moría de ganas de besarlo.
Subimos y Claudia convenció a Lourdes de ir con nosotros, no quería estar 'de sobra'.
Era invierno así que oscurecía muy temprano, salimos alrededor de las 5 y no había más luz que la de las estrellas. Le conté que solo podía ver las estrellas tan claramente desde la casa de mis padres, que desde donde vivía ahora, era imposible verlas a causa de la contaminación.
Él entendía muy poco español así que ambas aprovecharon el pánico y se rieron todo el camino, haciendo bromas de cuán obvio era que me gustaba.
Llegamos a Albany y primero nos llevó a conocer su departamento. Nos invitó un vaso de vino. Yo estaba muy nerviosa y Claudia y Lourdes no paraban de reírse de mí. Estaba tan nerviosa que sentí que me mareaba aunque solo había tomado dos sorbos de vino. Me levanté y fui a la cocina por agua. El vino detrás de mí. Y pasó. Me miró me acerqué. Se agachó para besarme la frente, pero yo levanté la cabeza. Nos miramos y sonreímos. Nos besamos otra vez.
