domingo, enero 10, 2010

El vuelo

Tuve que pagar maleta extra, sobrepeso y dejar mi aceite para uñas en el counter de seguridad, pero finalmente estaba en la puerta de embarque. Tenìa un bolso y una mochila y ambos pesaban un montón así que ni pensar en moverme a ningún lado hasta el embarque. La calidad de las llamadas no era buena así que tampoco podía hablar con nadie. No me quedaba nada más que esperar.

El embarque empezó, era la primera vez que viajaba en Continental así que no sabía qué esperar. Mi vuelo era directo, 7 horas de viaje sin parar, tenía listo un libro que me dio mi papi y rogaba porque el avión tuviera una pantalla por asiento.

Entré, acomodé mis cosas. Empecé a sentirme muy nerviosa, ya no había vuelta atrás, pero mis nervios desaparecieron y empecé a renegar cuando me di cuenta de que Carl había elegido el asiento del medio al comprar mi pasaje. ¡No! Cuando viajo necesito ir en el asiento del pasillo porque, como muchos de ustedes saben, yo voy al baño por lo menos 5 veces cada hora. No podía hacer nada, el señor que se sentaba en el sitio que yo quería   estaba subido de peso, obviamente no me iba a dar el asiento porque para él iba a ser más difícil salir si es que quería ir al baño. Suspiro. Sí teníamos pantallas. Era medianoche. El avión empezó a correr. Más nervios. Prendí la pantallita esa. ¡Sí! ¡Tienen The Office! Vi dos capítulos completos, me encanta esa serie.

Hora de comer. No tenían mi plato vegetariano. Pedí pollo y lo dejé. El arroz estaba rico. Tomé jugo de manzana. No recuerdo que puse en la pantallita, ya no habían más capítulos de The Office. Me quedé dormida.

Desperté a las 5:30 am. Había dormido casi todo el vuelo. Eso fue genial ya que normalmente se me hace difícil dormir en el avión. Prendí la pantallita y empecé a mirar This is it. Desayuno. Me quedé dormida otra vez. Desperté casi a las 7 am. anunciaban el aterrizaje, la voz del capitán me tranquilizaba tanto. Quería ir al baño y ya no podía pararme. Voz del capitán otra vez, aterrizamos, pero teníamos que esperar porque estaba nevando y había tráfico. ¡Quiero ir al baño! No debí tomar tanto jugo de manzana.

Finalmente paramos, bajamos y no había ningún baño cerca. Casi lloro. Pero llegué a uno justo antes de la cola para el registro. La cola no era larga. Pasé y el oficial me preguntó que hacía, le expliqué que iba a Maryland y me preguntó qué hacía en New Jersey- llegué al aeropuerto de New Jersey para que Carl pudiera recogerme porque iríamos a Filadelfia para celebrar Año Nuevo- le dije que vería a mis amigos, me preguntó si sabía donde vivían, le dije que no, me preguntó si sabía a dónde iríamos y le dije que ellos dijeron que era una sorpresa. Me dejó ir.

Recogí mi equipaje y salí.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Negra, creo que el oficial no supo reconocer tus rasgos oligárquicos (deberías tener una foto carnet de tu Menú completo en la billetera, así como quien lleva una medallita que dice "alérgico a la penicilina) y en cambio te confundió con... no sé... quiero decir burrier, pero no quiero intentar meterme en las profundidades del racismo de este señor. O tal vez quería ser buena gente.

En un viaje así yo me habría meado de miedo... no somos tan diferentes xq tu casi te meas nomás. Joooojojojo.

Ah! hubieras llevado tus anotes para entretenerte.
Te quieroooo.
A.